ACTIVIDAD 2. INVENTARIO DE LA EXCAVACIÓN DE LAS RUINAS DE UN CENTRO COMERCIAL
INVENTARIO DE LA EXCAVACIÓN DE LAS RUINAS DE UN CENTRO COMERCIAL
En dicha actividad, hemos tenido que seleccionar una serie de productos comestibles o no para ver qué sería de ellos en el año 3.023 d. C., qué pensaría que es quien se lo encontrase y para qué lo podrían usar en el año en el que están viviendo.
En primer lugar, respecto a la comida, tanto carne, pollo, pescado como frutas, verduras, etc., podemos observar que son orgánicos y tienen un tiempo de descomposición similar, aproximado a unos 6 meses, por lo que no seguirían existiendo dentro de 1.000 años.
En las bebidas, vemos que lo orgánico sería lo que encontramos dentro del envase y este, siendo de plástico, cartón o vidrio, sería inorgánico debido a que no disponen de órganos para la vida, por ejemplo, los minerales, ni tienen como componente el carbono.
La parte inorgánica, dependiendo del material que sea, se descompondría después de 300 años el plástico y 4.000 años el cristal. En el caso del vidrio, sí que seguiría después de tantos años y podrían pensar que lo pueden usar para hacer fuego, crear y cortar objetos...
Por el contrario, los electrodomésticos son inorgánicos en su totalidad. Su tiempo de descomposición depende del material con el que se hayan fabricado, el plástico como he nombrado anteriormente tardaría unos 300 años, por lo que no quedarían restos tantos años después y, el vidrio, 4.000 años.
Por poner un ejemplo, la televisión en el año 3.023 podrían usarla como mesa, el móvil como un espejo para mirar su reflejo, la lavadora como una caseta para perros o para guardar objetos, entre otros.
Con esta actividad podemos observar que los materiales de los electrodomésticos tienen más duración que la comida y la bebida, es decir, mejor nivel de conservación, y que se les podría dar un uso distinto del que le damos nosotros hoy en día.
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